4 razones por las que el Color Grading marcará la diferencia en tus videos

Producir un buen contenido de vídeo requiere dedicación y conocimiento sobre el mundo audiovisual. Y el Color, en concreto, es un elemento fundamental del storytelling.

El color puede crear un cambio drástico visualmente. No es necesario que sea un cambio radical, incluso con unos retoques sutiles se puede generar un gran impacto en la audiencia.

Este artículo no hará que seas automáticamente un buen colorista. Pero te explicará el proceso, los aspectos más relevantes, consejos y herramientas para hacértelo más fácil. 

Las dos fases del Color 

Empecemos por el concepto que te hará ver las cosas de otra manera. Existen dos fases bien diferenciadas dentro de la postproducción de Color: la corrección de color vs. el color grading.

La corrección de color es el proceso de postproducción por el cual se corrige una pieza audiovisual para que exista una coherencia estética y que todas las escenas tengan un equilibrio en el color. Es la parte más técnica del tratamiento, donde también se igualan las distintas cámaras que se hayan podido usar.

A partir de esta base, el colorista puede continuar con la fase del color grading.

El color grading es el proceso más creativo, con el cual generamos el estilo de la imagen final. Es nuestra oportunidad de provocar emociones y sensaciones en los espectadores. Cada color tiene una intención.

Aquí es donde entra en juego la psicología del color, que nos ayudará a entender mejor qué queremos transmitir en cada pieza. 

color grading 1
Joker (Todd Phillips, 2019)
color grading 2
El gran hotel Budapest (Wes Anderson, 2014)

La pregunta del millón: ¿porqué el Color Grading importa?

La claridad visual de la historia importa, y es esencial para que exista. Queremos que la imagen en nuestro video tenga el impacto adecuado, por lo que si no tienes el control sobre el matiz del color, no podrás crear la escena que buscas.

Recuerda que el color afecta al tono emocional y la estética final que tus ojos pueden ver. Además, esto tiene una enorme influencia en cómo nuestro cerebro interpreta lo que vemos en pantalla.

¿Te has fijado que está muy de moda el conseguir un “look cinemático” para vídeo? Se trata de trasladar ese tono fílmico de las películas a un material audiovisual que no ha sido grabado como tal. Tu storytelling visual puede ser tan potente como un buen guión. 

“No es la flecha, es el indio”


Cualquier persona puede comprar LUTs o presets que pueden incorporar a su material y conseguir un look final. Como filtros que aplicas en tus fotos generando una serie de ajustes automáticos.

Pero la pregunta es, ¿eres capaz de hacer que tu material tenga consistencia y un look final enriquecido manualmente?.

Para ello hay distintas herramientas de software en el mercado, pero sin duda, la más potente y más usada a nivel profesional es DaVinci Resolve. Si ya has manejado otros programas de postproducción, te será fácil aprender o migrar a este software. Tiene una versión gratuita de gran capacidad y una versión “Studio” de pago.

Sin embargo, para desarrollar todo tu potencial como colorista y tener una personalidad y visión propias, no importa el conocimiento técnico del software, si no entiendes el porqué de lo que haces y para qué lo haces. Tu bagaje cultural, estilo, carácter y creatividad son los elementos que harán que destaques sobre otros profesionales.

Un claro ejemplo es el director de fotografía Vittorio Storaro, quien es conocido por trabajos como El último emperador, Apocalypse Now o Último tango en París. Su filosofía se inspira, en gran medida, en la teoría de los colores de Johann Wolfgang von Goethe, que se centra en los efectos psicológicos que tienen los diferentes colores y cómo estos influyen en nuestras percepciones de diferentes situaciones. 

Portada película ‘El último emperador’

El Color en acción

El cine es una actividad creativa y técnica a la que llamamos arte. No importa tu grado académico, cuántos cursos hayas estudiado o si eres autodidacta, tu flujo de trabajo debe ser personal.

No sientas que deberías replicar lo que otros profesionales hacen paso por paso. En cambio, el mejor camino es explorar y jugar con tus habilidades creativas, ya que cada uno tiene una forma diferente de afrontar los proyectos y de conseguir resultados.

Es importante no olvidar la parte técnica que la cinematografía requiere, y a partir de ahí, construir tu mundo creativo.

Así que por mucho que esta pequeña guía puede haberte ayudado, te invito a que explores tu potencial y que no renuncies a hacer de tu pasión tu profesión. Si te gustaría ser Colorista profesional, aquí va la regla de oro: solo toma el consejo de aquellas personas que ya trabajan de lo que a ti te gustaría…

…y acción!

Autora del artículo: Irene Ferarios

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